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14/5/15

Bus #42


Siete minutos tarde,
Empapada
Por el chubasco de ese día.

Entro por la puerta de atrás,
Con reservaciones
Que chorrean agua de lluvia
Como yo.

El paraguas verde en mi mano
Choca con la seriedad del edificio.

Llego a mi destino.
Llegan las preguntas.
Sonrío, pero callo
Y, por supuesto, lloro.
 
No de miedo.
Ni de tristeza.
Sino porque llegar allí me recuerda
Que hace tiempo no sé nada de mí.
Ni de él.

Y no le sé contestar.
Ya no me sé explicar.
Tampoco sé regresar
A la que antes fui,
A lo que antes fuimos.

Salgo por la puerta de adelante
Afortunadamente pasa
El bus 42
Con rumbo a cualquier lugar
Lo más lejos de ahí.

Magias

De niño, jugaba con los poderes del invierno de Minnesota. Salía corriendo de casa con el abrigo aún colgando de un brazo y con un vaso de agua en la mano. El agua era para tirar al vacío, para verla congelarse en el aire. Magia.


En el edificio donde vive ahora, no se permite correr. Sus 35 años y su seriedad no se lo permiten tampoco. Pero hoy, en pleno verano neoyorkino, vio caer desde el rascacielos una cascada. El agua lo invitaba a refrescar su memoria. La magia de rescatar los recuerdos del vacío.


Los astros contra un novio

Me cuenta que en su sueño, estaba despierta y muy lejos de aquí, sacándole lustre a las estrellas. Estaba entre el vacío y el sinsentido, como siempre, comprometiéndose a tareas fuera de su alcance humano. Tareas bellísimas y dolorosamente eternas. Puliendo piedras preciosas entre galaxias y vórtices de introspección.

Y ahora quiere que le ayude a interpretar sus disparates. ¿Pero quién se ha creído, queriendo abrillantar lumbreras que por siglos han iluminado los pasos del hombre? ¿Y cuándo cree que acabará?, si a mí me ha costado tanto.  Yo me la he pasado en el intento desde que nací, pero aún no logro ni provocar el brillo en sus ojos.








I. Eureka(s)


Creer y no creer cuestan el mismo esfuerzo, requieren la búsqueda de razones contundentes. Y yo prefiero creer. Y si todo lo que me imagino hoy no se realiza mañana, por lo menos sabré que en mi tiempo fui feliz con mis ideas. Y si algún día la ilusión me hace sentirme plena, a su tiempo, la realidad me mantendrá conforme. En un mundo de ilustres, me gusta ser la ilusa.

II. Eureka(s)

Ojalá existiera una mezcla de café cargado, pero bien cargado de munición para combatir las absurdas e irritantes tendencias existencialistas de los de veintitantos años de edad. Con un precio accesible, claro, para poder comprarme ese café yo.

III. Eureka(s)

¿Hasta qué punto plagiar es un mal permisible?  ¿O acaso plagiar es un mal irremediable e inconcebiblemente pecaminoso? 
Y si plagiar es la desfachatez de robarle una idea al desprevenido, cómo se logra plagiar a un plagiador?
¿Más fácil? ¿Es más difícil?
Si es más fácil, ¿es más fácil porque el plagiador ya se lo tenía bien merecido? Si es más difícil, ¿es más difícil porque ‘más sabe el diablo por plagiador que por diablo’?
Tendremos que preguntarle a Bryce Echenique.



IV. Eureka(s)

Dormir no se les concede a todos. Soñar, sí. Incluso hay quienes sueñan despiertos, por aquello del insomnio. Creo que los despiertos llevan la ventaja. Mientras los que duermen, duermen confiados de que cualquiera puede dormir, creyendo que el soñar es opcional y de valientes, los que no logran cerrar los ojos saben que el soñar es completamente necesario—casi forzoso es para los vencidos, víctimas del desvelo. Mientras algunos pasan horas inmóviles en sus camas, otros pasan la noche maquinando nuevas realidades, notando aspectos del mundo que sólo se pueden ver con ojos de cansancio. Es por eso que soñar no es un acto heroico ni privilegiado. Es un acto de humilde supervivencia. Es para quienes pasan más horas de su día en la realidad del mundo sin poder escapar.  Es para los que aprenden que aún cuando la luna reemplaza al sol, se puede seguir pensando.




6/4/15

Pascua de agua





Anti-Escritura

Qué hace un escritor: 

¿Vive de letras?
¿Muere por inspiración?

¿Confiesa mentiras?
¿Inventa verdades?

¿Conversa en silencio?
¿Escucha gritando?

¿Escribe en el aire?
¿Le habla al papel?

¿Consume palabras?
¿Produce algarabías?

¿Esclarece pensamientos?
¿Oscurece nociones?

¿Duerme despierto?
¿Camina inconsciente?

¿Dibuja espejismos?
¿Desvanece paisajes?

¿Construye realidades?
¿Despedaza idealismos?

¿Comunica ideas?
¿Obstruye soluciones?

¿Busca respuestas?
¿Descubre controversias?

¿Comienza en nada?
¿Concluye en todo?

Subraye lo que le plazca. Cualquier respuesta será correcta e incorrecta.



Quién es el escritor:

¿Todos? (Porque todos dejan huellas en las palabras)

¿Nadie? (Porque nadie logra atrapar el ser con palabras)

Decida usted. Marque con una cruz la respuesta más justa o desalentadora.




anti-escritura pro-nicanor