12/4/15

Neologismo


Atanovios: El hombre que corre detrás  de su novia. Le tira la puerta, la hace tropezar, se burla de ella, la ignora, le grita, y se va con otra. Chicos que solo quieren el amor si es una tortura.

Antiparaguas: Ducha en forma de paraguas que sirve para la higiene. O para darse un baño.

Semizapato: Chancletas usadas en la jungla. Hechas a mano en el Amazonas por mujeres de las edades entre 10 y 65. Usualmente duran tres años porque la gente no tiene el dinero suficiente para hacer más.

Miedoliente: Una persona muy atractiva, muscular, o grande, que le tiene miedo a su reflejo porque es muy caliente.

Pitufitosa: Un lunar azul que pica y solo aparece con el estrés. 

Locadiante: Un estudiante que no duerme para sacar las mejores calificaciones. Este es el locadiante. A ellos les salen las pitufitosas.

Altaro: Un hombre que es un miedoliente.

Radiolón: Un pantalón que toca canciones dependiendo del estado deánimo del que se los pone. Toca con cada paso. Entonces, si estamos en clase, no hay que moverse o si no distraes a todos los que te rodean.

Pantiosa: Asombrosos pantalones. Usualmente usados por los españoles.


El Anti-poeta soy yo.

Yo soy el anti-poeta
Una roca en medio de la jungla.
Nadie me habla. Me siento sola.
Miro a mi alrededor y estoy rodeada
de un mundo interesante, con mucha vida.
Tal vez demasiada.
El anti-poeta es el pesimista.
El que no ve esperanza en lo simple de la vida.

El poeta es el hombre ciego a lo negativo.
El soñador. El optimista.
Desbordando esperanzas.

Yo soy la anti-poesía.
El frío.
Tus pies llenos de hongos.
La ciudad destruida después de la guerra.
Sangre en la nieve.
Una gran biblioteca vacía.

El anti-poeta es el que ve la verdad de la vida. 
El poeta es el que ve solo la vida

- Inspirada por Nicanor Parra 


11/4/15

Una pregunta

Qué es la verdad:

¿Una rana que se zambulle en el verde estanque?
¿La mujer que te sirve la comida en un cuarto pintado con rayas amarillas y anaranjadas?
¿Una fila de seis niños serios, todos muertos hace años?
¿El “amén” que murmuras el día de Pascua, en casa de desconocidos?
¿El hombre cuya voz susurrante te hace temblar?
¿La noche que casi moriste, atragantándose con una ensalada de espinacas?
¿El momento en que bailas sobre la mesa antigua con una flor en la mano?
¿El agujero aserrado en la ventana, viento frío llenando el cuarto?


Es imposible elegir.


Anti-Parra

Qué es una antipoeta:

¿Una comerciante en urnas y ataúdes?

¿Una sacerdotisa que no cree en nada?

¿Una general que duda de sí mismo?

¿Una vagabunda que se ríe de todo hasta de la vejez y la muerte?

¿Una interlocutora de mal carácter?

¿Una bailarina al borde del abismo?

¿Una narciso que ama a todo el mundo?
   
¿Una bromista sangrienta deliberadamente miserable?

¿Una poeta que duerme en una silla?

¿Una alquimista de los tiempos modernos?

¿Una revolucionaria de bolsillo?

¿Una pequeña burguesa?

¿Una charlatana?

¿Una diosa?

¿Una inocente?

¿Una aldeana de Santiago de Chile?

Marque con una cruz la definición que considere correcta.

9/4/15

Olas

La corona fundida
Un cetro que se forma del líquido mortal

La ciudad, atacada desde tres lados a la vez
Una máquina perfecta, reventada

La armadura más fina, más brillante
Perforada por una gota de sangre

La lámpara que descubre la telaraña
Dos mentes se destruyen con violentos escombros

Burbujas verdes murmuran bajo la superficie
Las olas no llegan a la orilla




El Grito


sólo vi ojos
los de todos

todo lo que tuve
enfrente tuvo ojos


de estatuas, de paredes
ojos de manos y caras


los ojos del parque
de los monumentos


del periódico
ojos en el mar

ojos vivos y muertos
desnudos y caídos

por dentro
y ojos por fuera

ojos que existen
y ojos que se escuchan

no vi luz
ante esos ojos

ni ante todo
lo que pasaba


Volaste


la sangre se te enfría con la lluvia
tus dedos abiertos


las palmas quieren abrírsete
de par en par

el miedo te saca el aire de las costillas
y escupe lágrimas en tu cara

tu recuerdo no es tuyo
es mío y de los demás

de lo que hacíamos
en aquel momento

cuando supimos que saltaste al vacío
en pleno sol frío del mediodía



Disonancia

no de sonidos
de un cuerpo adhesivo

pared líquida
en la que te paras de cabeza


suspendida en aire líquido
te transmutas, flotas

a un lugar distinto
aún entre cuatro paredes

otra, pero sigues tú
respiras para ahogarte

no te asombres
cuando caigas

cuando el piso
te golpee la cara



8/4/15

La estatua

La estatua

Hoy era el día. La mañana era hermosa. Desde el malecón,

Pedro miraba a lo lejos, soñando despierto con su gran amigo

sobre lo que encontrarían allá “donde acaba el cielo y comienza

el sky”. Poco a poco en el cielo aparecía una pared gris,

poderosa e impenetrable.


Hoy lo harían. El grupo de pescadores preparaba sus botes.

También Pedro y Carlos, pero para ir un poco más allá del

horizonte. Aunque pequeño y frágil, su bote estaba listo. Irían

con un tercer tripulante, grande y pesado: la esperanza.


Zarparon. Comenzaron a alejarse de los demás. El mar y la

temible sombra gris en el cielo jugaban agresivamente con el

bote. Pedro y Carlos, entre olas y arena, algas y pedazos,

silencio y agonía, se dieron cuenta de que nunca llegarían y que

su historia quedaría en el fondo del mar.


A la mañana siguiente, un grupo de personas llegó al malecón

para recibir a sus familiares pescadores. Todos regresaron,

menos aquellos dos amigos de infancia. Nadie los esperó. En

realidad, nunca nadie los esperaba. Pero sí la estatua, aquella

que fue testigo de las múltiples pláticas y la preparación para la

aventura. Ella siempre los esperaba. Esta vez tardó días en

limpiar las gotas, ya secas, de la tormenta en sus mejillas, por

no saber si lo habían logrado. Y la verdad es que nunca nadie lo


supo.